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Deforestacion y desertizacion

Dos problemas ambientales que podrían parecer separados a primera vista pero que están estrechamente ligados son la deforestación que sufre todo el planeta y los procesos de desertificación.

El proceso de deforestación se inicia en el mismo momento en el que ser humano se hace sedentario comenzando a cultivar la tierra y dedicándose al pastoreo. Desde el Neolítico se ha venido produciendo un proceso deforestador. Ya Platón comenta las consecuencias que para la tierra tiene la deforestación comparando el proceso de deforestación con un cuerpo demacrado por la enfermedad del que solo queda el esqueleto de la tierra.

Este proceso prosiguió en Europa bajo el Imperio Romano, continuo durante la Edad Media y entre los siglos XV y XVIII el abandono de los bosque europeos fue absoluto, hasta que a mediados del siglo XIX se produjo una verdadera revolución forestal ya que los bosques estaban disminuyendo de forma preocupante y las necesidades de madera aumentaban, entre otras muchas cosas por la necesidad de madera para la fabricación de papel y cartón, proceso que comenzó en 1.845.

La ciencia demostró la importancia de los bosques como por ejemplo en la protección de las montañas. Se extendieron las repoblaciones y parecía que en algunos países deja de ser cierta la frase de Chateaubriand que decía “los bosques preceden a las civilizaciones y los desiertos las siguen”. Unos pocos países toman como asunto prioritario la política forestal, cosa que por desgracia no ocurrió en España y aun sigue sin ocurrir.

Durante siglos se produjo en el Mediterráneo un agricultura extensiva y una ganadería trashumante, que junto a las necesidades de madera para usos domésticos e industriales, y al hecho de que se trate en su mayoría de climas áridos y semiáridos ha producido un importante deterioro de las zonas boscosa que llegan a desapareces en muchas zonas. Durante milenios el hombre mediterráneo se dedicó sistemáticamente a destruir medio natural en el quevivía.

El PNUMA es: Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

El PNUMA define la desertificación como “La degradación de las tierras áridas, semiáridas y subhúmedas debido principalmente a acciones humanas inadecuadas”.

            La desertificación se origina como una degradación del suelo que tiene múltiples causas, toda degradación del suelo podría concluir en un desierto. El principal problema de la desertificación es la irreversibilidad del proceso, al menos a escala humana. A partir de la roca desnuda se van depositando los líquenes, posteriormente las herbáceas, matorrales y por ultimo el bosque, todo ello con la consiguiente evolución edáfica. Este proceso se puede interrumpir o revertir por causas, naturales pero sobre todo por causas antrópicas. Del mismo modo puede reiniciarse la sucesión ecológica, para terminar de nuevo en el bosque, lo que pude necesitar cientos o miles de años.

Los procesos que inducen desertificación son:

  • Degradación de la cubierta vegetal, en la mayoría de los casos por intervención humana en el equilibrio natural.
  • Erosión hídrica,
  • Erosión eólica. Es la remoción y deposición de granos de arena y otros materiales por el viento.
  • Salinización. Acumulación de sales solubles sobre el suelo o a diversas profundidades, lo se traduce en una disminución de la capacidad de producción de la tierra
  • Encostramiento y compactación del suelo. Formación de suelos cementados y duros, lo que por un lado propicia el aumento de la escorrenteria y por otro dificulta la germinación de las semillas.
  • Disminución de la materia orgánica del suelo, mineralización del humus, provocada por un cultivo excesivo.
  • Acumulación de sustancias tóxicas. debida la liberación de residuos industriales.

            Para valorara el estado de desertificación los factores observados son, la superficie afectada por sales solubles, la presencia de montes montículos dunas … , el efecto de golpeo de la lluvia, la presencia de grietas cárcavas… entre otros. Para la velocidad de desertificación se comprueba el estado de un mismo área en tiempos diferentes.

            Los factores que determina los riesgos inherentes son el número de meses secos, la profundidad de la capa freática, el contenido en sales del agua de riego, la fisiografía, el drenaje, la perdida posible se suelo…

            En el caso de la cuenca mediterránea el proceso responsable de la desertificación es la mayoría de los casos erosión hídrica, siendo también importante la eólica en la cuenca sur.